Amarse con los ojos abiertos

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Es difícil que alguien no conozca a Jorge Bucay. Su trayectoria en el mundo de la literatura es bastante larga e interesante. Silvia Salinas por su lado, es una psicóloga de parejas que ha colaborado con él tanto en este libro, como en Seguir sin ti y Todo (no) terminó.


Roberto, el protagonista de esta historia, no parece tener una vida muy ajetreada. Todo lo contrario, es bastante rutinaria. Y su relación con Cristina, su pareja, tambalea bastante por sus continuas discusiones y diferencias.

Siendo la historia alrededor del año 2000, hay que destacar que el ordenador con el que trabaja en casa Roberto, es bastante lento. Eso a veces lo estresa, y su impaciencia invade a veces sus pensamientos.

Pero un día, la casualidad llega a su vida en forma de correo electrónico. Laura, lo que parece ser una psicóloga de parejas, le envía un email por equivocación, en el que parece estar colaborando con el destinatario, Freddy, en un libro para parejas.
Al principio, Roberto deshecha los correos que le va enviando, pues él no es el destinatario que debería recibirlos. Y decide que en algún momento le responderá advirtiendo del error. Pero una discusión con Cristina, lo estimula para leer uno de los que le llega. Y para su sorpresa, ¡le gusta! Le gusta tanto lo que lee, y le plantea tantas dudas y debates internos sobre su relación con Cristina, que decide ir a verla para comentarle lo que ha leído.

Esa conversación tiene sus frutos, y esa noche parecen tener una conexión que habían perdido mucho tiempo atrás.


Roberto a lo largo de este libro, tiene una lucha interna muy importante. ¿Qué quiere de Cristina? ¿Qué quiere de sí mismo? ¿Qué es lo que le hace estar mal con ella? ¿Ella es el problema, o es él mismo con su idea del amor que debería sentir por ella?
A lo largo del libro vemos como intenta solucionar cada paso hacia atrás que da en su relación, y su lucha incansable por entenderse.

Página tras página, descubrimos el valor de conocernos a nosotros mismos, para querernos y aprender así amar a otros. Nos pone de manifiesto aprendizajes muy importantes sobre la pareja: cómo amar, no forzar al otro, descubrir quién es y aprender a amarlo con sus virtudes y defectos, el cambio de uno mismo con el paso del tiempo y también el del otro con quien estamos, los celos, la familia, el matrimonio, el divorcio...

Mi frase favorita dentro de todo el libro es «amar es abrirse a lo real», pues muy sabido por todos es que amar a alguien implica pasar por un enamoramiento que es ficticio. Pasamos por una etapa en la que idealizamos a la otra persona, y cuando descubrimos su verdadero Yo, nos planteamos acabar esa relación porque "no es lo que pensaba". Y es la realidad. Al principio nunca vemos a las personas tal y como son. Pasa un tiempo hasta que las descubrimos. Pero, ¿qué ocurre con esa falsa creencia de que hay alguien especial y único que tiene todos esos «requisitos» que buscamos en alguien? ¿Por qué no dejamos de creer en mitos de un amor perfecto?

Este libro te enseña a entender que nada es lo que parece, que debemos indagar y enamorarnos de la realidad. Disfrutar del enamoramiento y esperar con asombro que asome la verdadera persona con la que estamos. Y ahí... es donde descubriremos con quien estamos, y donde debemos aprender a aceptar al otro.

No puedo dar más que una nota muy positiva a este libro, que tanto me enseñó la primera vez que lo leí hace muchos años. Releerlo me hace recordar esa época en que me planteaba tantas cosas sobre las personas y el motivo por el cual somos tan complicadas a veces.

Si os gusta la psicología, y más enfocada en el amor, este es un buen libro.

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